Desarrollar no es el futuro, es el presente

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Desarrollar no es el futuro, es el presente

Los desarrolladores, en muchas ocasiones, son vistos como auténticos magos capaces de crear aplicaciones y sistemas donde nadie más los ve. Dicen que esta profesión es el futuro, pero únicamente lo dicen porque la tecnología es el futuro. Los programadores no dejan de ser un medio por el que las empresas consiguen sus ansiados sistemas que les permitirán digitalizar sus negocios y tomar mejores decisiones en un mundo cada vez más competitivo.

Pero, ¿qué se necesita realmente para ser programador? Puede parecer complejo, y es que para ser programador se necesitan de ciertas habilidades técnicas que hasta hace no muchos años solo les pertenecían a unos pocos individuos. Ahora que cada vez se explica el funcionamiento de la tecnología y la informática en las escuelas, son más los alumnos que podrían optar a uno de estos trabajos.

La complejidad de la programación reside en la capacidad de abstracción que se necesita. Montar un software no se puede comparar con el montaje de cualquier otra cosa, requiere de esta capacidad que solo reside en aquellos que la practican, porque no es inherente a la existencia humana. No obstante, los tiempos avanzan, programar un sistema en el lenguaje de programación C requería mucha más abstracción del entorno que si lo hiciéramos en algún lenguaje más moderno como Python o JavaScript. Los paradigmas de la programación están cambiando y cada vez se acercan más a la manera de pensar inherente a las personas.

Esto provoca dos cosas. La primera de ellas, que no se necesita de grandes habilidades para desarrollar. Antiguamente, necesitabas ser ingeniero con una gran experiencia para poder escribir las líneas de código de un sistema informático. En la actualidad, jóvenes estudiantes con una menor formación dominan con rapidez hasta varios lenguajes de programación. No es que ahora seamos más listos que antes, es que ya no se necesita tanta capacidad de abstracción como la que se requería antes.

¿Y hasta dónde llegará esto? Hasta el momento en el que la tecnología sea capaz de programar por sí misma prescindiendo de intervención humana. ¿Estamos lejos de eso? No lo creo. Aquí algunos ejemplos:

Con WordPress puedes montarte una web de forma fácil y sencilla sin necesidad de programar una sola línea de código. Si tienes un comercio, Shopify te permite poner a punto una tienda online con una gran variedad de diseños y con toda la funcionalidad necesaria para empezar a vender productos físicos.

Quizás estas dos anteriores pueden ser las más sonadas (y para muchos son las únicas), pero por el mundo dev se comienzan a expandir algunas herramientas muy atractivas y que prácticamente son code less, como Strapi, un headless CMS con el que puedes crear una API de contenido sin necesidad de diseñar clases, programar funciones o escribir documentaciones.

Claramente, tiene que haber gente que programe aplicaciones como Wordpress para que otros las puedan utilizar. Pero, ¿cuántas webs se habrán dejado de crear por parte de desarrolladores porque finalmente se han construido basadas en WordPress? Muchas.

Y esto no ha terminado aquí. Los programadores son un obstáculo para el desarrollo de cualquier sistema informático y acabarán sustituidos por sistemas que se programen de forma automática sin mayor intervención humana que la de unos ingenieros. Al fin y al cabo, una empresa no contrata a unos programadores porque sí, los contrata porque quiere alcanzar un fin: desarrollar sistemas. Estos trabajos, que son el medio por el cual las empresas llegan a metas, han sido duramente golpeados desde la revolución industrial. Si se puede, se reemplazan por máquinas u ordenadores que hacen el mismo trabajo, por menos dinero, sin descansos, sin vacaciones y sin quejas. Eso es el mercado amigo.

¿Significa esto que el trabajo de los programadores desaparecerá? Nada más lejos de la realidad, pero no tendrán la misma importancia que la que tienen ahora o la que tenía en el pasado. En un tiempo, el marco de trabajo en un departamento de IT o en una empresa consultora de tecnología será más similar a cualquier otro marco en el que trabajan ingenieros, como es la construcción. Cuanto más fácil sea programar (que es el ritmo que se está siguiendo), más personas que optarán para el mismo trabajo, salarios más bajos, poca diferenciación y poca aportación de valor. ¿Puede llevar esto a una nueva crisis del software? Eso no lo puedo saber, pero dejaremos que sea el tiempo el que nos ilustre el futuro de esta profesión