Cómo ahorrar siendo un estudiante

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Cómo ahorrar siendo un estudiante

La universidad, como ya he dicho en varias ocasiones en este blog, es una de las mejores etapas en la vida de una persona. Salir a tomar algo con los amigos, fiestas o caprichos son algunos de los principales puntos flacos en la economía de un estudiante universitario. ¿Hay que eliminarlos? Desde luego que no. Como he comentado antes, la etapa de estudiante es una etapa para disfrutar, para ser tu mismo, no te puedes privarte de todo esto. Es parte del juego.

No obstante, una mejor planificación económica puede hacerte ahorrar algo de dinero, pero no creo que sea el objetivo principal. Deberíamos aprender a planificar nuestras finanzas personales cuanto antes, porque es la manera más eficaz de que cuando seamos adultos lo tengamos interiorizado.

El sistema de las dos cuentas

Siempre he odiado la palabra “sistema” para denominar algo así. Puede que sea por haberla escuchado a decenas de personas en anuncios de YouTube prometiéndote la panacea que necesitas. Pese a no gustarme mucho, la voy a utilizar, no voy a permitir que Ajram me fastidie el título de este apartado.

Como el nombre indica, es necesario que tengamos dos cuentas de banco abiertas (como mínimo). Actualmente, esto no es ningún problema, porque muchos bancos permiten abrir cuentas sin comisiones sin necesidad de tener una nómina domiciliada. Una de la más populares es la cuenta de OpenBank, filial del Banco Santander, pero no es la única.

Lo que sí os recomiendo es que ambas cuentas estén en el mismo banco, para poder realizar traspasos de una forma más sencilla, gratuita e instantánea. Esto último no es condición indispensable. Además, solo a una de ellas deberemos asociarle una tarjeta (que además deberá ser de débito). Luego veremos el porqué.

A la primera cuenta la vamos a llamar Cuenta 1 o Cuenta de Gasto. Todo el dinero que hay aquí podemos gastarlo en lo que queramos. Como si queremos quemarlo o tirarlo por un puente. A la segunda la vamos a llamar Cuenta 2 o Cuenta de Ahorro. A diferencia de la anterior, en esta cuenta no podemos gastar dinero de forma directa, y en el caso de hacerlo, debe ser de forma muy razonada. Esta segunda cuenta deberá ser la que no tenga ninguna tarjeta asociada para evitar gastos impulsivos.

Gestión de ingresos

Aunque hablaremos sobre gastos más adelante, creo que queda claro que la mayoría de los gastos del día a día se harán desde la Cuenta 1. Pero, ¿qué pasa con los ingresos?

Bien, mi situación es la siguiente: la gran mayoría del dinero que obtengo o bien viene de ingresos recurrentes de mi familia o bien viene de ingresos de trabajos que he realizado, publicidad, afiliados, etc. Lo primero de todo son ingresos que tengo de manera recurrente, por lo que es dinero “asegurado”. Lo segundo depende de los clientes que haya tenido ese mes o de lo bien que hayan ido mis páginas web, por lo que es bastante más volátil que lo anterior.

Un 50% de esos gastos recurrentes se traspasa de forma automática a la cuenta de ahorro todas las semanas. Para ello, consulta que tu aplicación del banco te permita programar traspasos entre tus cuentas para no tener que hacerlo de forma manual. Además de esto, para todos los demás ingresos que superen los 100€, también deposito la mitad en la cuenta de ahorro. De esta forma, las condiciones quedan así:

  • Ingreso recurrente: 50% cuenta de gasto y 50% cuenta de ahorro
  • Ingreso no recurrente < 100€: 100% en cuenta de gasto
  • Ingreso no recurrente ≥ 100€: 50% cuenta de gasto y 50% cuenta de ahorro

El gasto en la Cuenta 2

¿Quieres comprarte el nuevo iPhone? ¿Tienes mono de algún libro? ¿Te hace un viajecito a la montaña un par de días? Pues lo siento, esta no es tu cuenta. La Cuenta 2 es una cuenta de ahorro (y de inversión como veremos más adelante), lo que supone que el gasto debe ser mínimo. Pero, ¿qué puedo comprar usando esta cuenta?

Creo que la palabra que mejor categorizaría estos gastos es imprevistos. ¿Tienes que cambiar la correa de distribución del coche? ¿Se te ha roto tu ordenador portátil? ¿Tu teléfono ya no funciona? Ahora sí, puedes echar mano de esta cuenta.

Aunque no me llega a convencer del todo, también me gusta meter aquí los gastos que en general son muy grandes. Por ejemplo, un viaje a Tailandia durante 7 días. Pero claro, el último iPhone también es un gasto muy grande, ¿por qué no lo metes aquí? Bien, en el caso de que tu antiguo teléfono se haya estropeado, puedes darte un capricho y usar este fondo para el último iPhone. Sin embargo, si ya tienes un nuevo teléfono y no necesitas uno nuevo, este gasto no puede ir aquí. Y me volveréis a preguntar: ¿y un viaje no es algo que necesites? Pues bien, ya es subjetivo de cada uno, pero un viaje no es algo que tengas o no tengas, es una experiencia nueva y es lo suficientemente cara como para costearlo desde esta cuenta.

No obstante, como ya he dicho, esto es algo totalmente subjetivo y estos son los criterios que por el momento yo he decidido utilizar. Si creéis que a vosotros os pueden funcionar otros mejores, utilizadlos. Lo importante (y con lo que os tenéis que quedar) es que si es un gasto que no es imprevisto, no podéis cogerlo de esta cuenta.

Gestión de inversiones

Por último vamos a hablar de inversiones y de cómo gestionarlas con este sistema que os estoy proponiendo. Yo no soy un inversor muy activo, pero si he toqueteado un poco en el interesante, pero complicado, mundo del capital. Empecé hace un par de años, cuando cumplí los 18, a invertir activamente (más que invertir era tradear). Rápidamente me di con un canto en los diente cuando vi que no paraba de perder dinero. Fue entonces cuando empecé a estudiar y leer más sobre el tema. Aunque conseguí recuperar casi todo lo que perdí en gestión activa, entendí que esta llevaba demasiado tiempo y necesitabas realmente bastante conocimiento sobre el tema.

Actualmente estoy indexado con un roboadvisor de fondos de gestión pasiva, en el cual hago aportaciones todos los meses. Pero, ¿de cual de las dos cuentas salen esas aportaciones? Teniendo en cuanta que estamos invirtiendo (no gastando), el dinero que utilizo para estos menesteres lo retiro de la Cuenta de Ahorro. Ten en cuenta que invertir conlleva su riesgo y que no deberás de prescindir de la cuenta de ahorro ni sustituirla por un plan de inversión (por mucha liquidez que te prometan).

Conclusión

Ahorrar siendo estudiante tiene un impacto mínimo en tu economía, lo sé. Pero esto no es lo realmente importante. Sentiros libres de coger este “sistema” o framework y aplicarlo como mejor os venga a vosotros. Lo que me funciona a mí no tiene por qué funcionaros de la misma forma a vosotros.

Nadie quiere ser el más rico del cementerio. No quiero que lo seas. Solo te pido un poco de conocimiento a la hora de planificarte. La economía es fundamental, tanto a la hora de gobernar un país como en tu casa. Aprender a administrarla correctamente no solo te permitirá vivir mejor, sino que también te permitirá olvidarte de ella. Esto último, es lo más importante.

Ya os prometí que volvería a hablar de finanzas personales. Volveré a hablar de economía y de estilo de vida en un futuro, pero para las próximas semanas estoy preparando algunos artículos que difieren un poco de este tema. ¡Estad atentos!